Ojalá que salga, ojalá que sea… ¡una buena Liga!

POR EDUARDO CASTIGLIONE – Una nueva Liga Argentina está en marcha. Es la número 20 y está buenísimo que el vóleibol argentino tenga para poner sobre la mesa del deporte nacional una competencia capaz de celebrar dos décadas de vida.

¿Qué se puede esperar de esta edición? Si de pedir se trata, cada uno puede exigir lo que quiera. Quien estas líneas escribe tiene expectativas modestas, o al menos lejos de la desmesura.

A saber: rogamos que las 11 franquicias que iniciaron esta edición 2015/16 terminen la presente temporada lo suficientemente fortalecidas como para repetir su presencia en la próxima, así las dolorosas partidas como la de Boca no sumará imitadores. Que Lomas, Bolívar, Ciudad, Obras de San Juan o al que le de el combustible tenga la sufiente fortaleza en su estructura como para que a UPCN le cueste más trabajo coronarse de lo que le viene demandando. Que el regreso de Obras tenga patas sólidas y obedezca a algo más que a  obstaculizar el reinado de UPCN en la provincia cuyana. Que a los pibes de Ciudad de Buenos Aires no les falten algunos triunfos así pueden robustecer esa idea de juego lindo que pregona Hernán Ferraro, su entrenador. Que Lomas no detenga su crecimiento y sea capaz de jugar pelota por pelota contra UPCN y Bolívar. Que ese ejemplo que dio Ezequiel Palacios, desde La Uníón, de Formosa, sirva de estímulo para que sean muchos más los que crean que, si jugás bien, la mirada de Julio Velasco, para engordar la Selección Nacional, no se detiene en el límite que establece la avenida General Paz.

Con todo esto, o al menos una buena parte de esto, este defensor de la Liga Argentina se dará por satisfecho.