Sánchez Bohzuleva, el opuesto que llegó para cambiar la ecuación en Bolívar

Por Juan Manuel Collazo.- Luego de la salida del montenegrino Milos Culafic, Personal Bolívar necesitaba un opuesto de jerarquía para pelear por volver al lugar que todos quieren, ser campeón de la Liga Argentina, y salió a romper el mercado de pases. Tras una larga negociación, la solución para soñar con cortarle la racha a UPCN parece haber llegado desde Cuba, con el poderoso Michael Sánchez Bozhuleva, quien se recupera de una operación en su mano y no ve la hora de pisar la cancha con la camiseta número 9 del “Celeste”.

Sentado en uno de los bancos de suplentes del Complejo República de Venezuela, el ex-Air Jumbos de Corea del Sur dialogó con Voley Plus y avisó que vino para destronar a UPCN y festejar el título de la Liga Argentina. Además, se refirió a su recuperación y dio pistas de cuando podría debutar, mientras que también contó detalles de cómo fue su llegada a las “Águilas”, en buena parte gracias al entrenador Javier Weber, y su adaptación a la ciudad bonaerense.

¿Qué expectativas tenés con Bolívar, tanto en lo personal como en lo colectivo?

-Mi meta personal acá es llegar a la final de la Liga y obtener el campeonato. En lo grupal, espero que mi juego le sirva a mis compañeros y al equipo. Espero poder ayudar para que tengamos un buen desempeño en lo que resta del torneo.

¿Cuánto tuvo que ver Javier Weber para que hoy estés acá?

-Todo se hizo a través de mi mánager, que fue quien me acercó la propuesta después de terminar en Corea. Vine acá porque conocía a Javier como entrenador, ya que en el pasado habíamos tenido partidos amistosos entre selecciones cuando el dirigía a Argentina. También lo conocía de Rusia, cuando estuvo en Dinamo Krasnodar. Bolívar es uno de los mejores clubes del país, eso también influyó bastante.

¿Qué conocés de Marcelo Tinelli, el dueño del equipo? ¿Pudiste conversar con él antes de venir?

-No, no tuve la oportunidad de hablar pero sé que tiene mucho que ver con el equipo y también es muy importante para la ciudad. Además, sé que tiene un programa famoso en la televisión (risas), pero todavía no lo conozco. Sin embargo, sé que es una persona muy importante acá en Argentina.

¿Cómo va tu adaptación a San Carlos de Bolívar, una ciudad chica (27 mil personas) comparada con Incheon (donde es local Air Jumbos, con 3 millones de habitantes)?

-Es una ciudad pequeña pero muy bonita. Me gustó la organización y la limpieza que tiene. Yo soy alguien muy tranquilo, no busco grandes cosas para donde vivo. Vengo acá con el objetivo de trabajar, de jugar de la mejor forma posible.

¿Cuándo creés que la recuperación va a estar lista y finalmente puedas debutar en Bolívar?

-Finalmente no me va a alcanzar el tiempo para llegar a este Weekend (con Lomas y UNTreF). Creo que voy a poder estar para el próximo fin de semana que tenemos el Presudamericano de Clubes acá en casa, lo que es una de las metas para las que vine. No voy a estar al 100 %, pero trataré de hacerlo de la mejor forma posible.

Los rivales más fuertes de la Liga, hasta ahora, son UPCN y Lomas. ¿Qué conocés de ellos?

-De Lomas no conozco mucho. He visto sólo dos o tres partidos desde que llegué acá. De UPCN si conozco bastante. Están los búlgaros (Todor) Aleksiev, con quien nos enfrentamos en Rusia, y (Nikolay) Uchikov. Jugué contra ellos en el Mundial de Clubes 2013 (le convirtió 21 puntos) y, más allá de que han cambiado varios jugadores, he visto más de su funcionamiento.

Opuestos como los brasileños Pezão o Wallace quedaron en la memoria de la gente de Bolívar por su potencia en ataque y lo que consiguieron con el club, ¿te gustaría seguir sus pasos?

-Por supuesto, a cualquier jugador le gustaría quedar en la historia de este club, pero primero que nada tengo que pensar en mi trabajo y no tanto en el público. Sólo con mi juego, supongo que las cosas llegarán solas. Si juego bien y el equipo obtiene buenos resultados, creo que el cariño de la gente vendrá solo.

LA VUELTA A LA SELECCIÓN CUBANA, ALGO LEJANO PERO CON LAS PUERTAS ABIERTAS

Con sus 2,06 metros, Sánchez fue una de las grandes promesas de la Selección cubana en sus inicios, con la que obtuvo la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro en 2007. Sin embargo, en 2009 decidió pegar el portazo y dejar de vestir los colores de su país. “De Cuba me fui por problemas personales con la Federación y los directivos. Pedí mi baja en 2009 y dos años después pude seguir con mi carrera en Rusia. Las puertas siempre están abiertas para volver, pero no depende de nosotros sino de los entrenadores y los dirigentes cubanos”, reconoció.

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