Si se quiere se puede: Andrés Arduino estudia Ingeniería Industrial en la UTN y es Campeón del Mundo U23

Andrés Arduino es estudiante de la carrera de Ingeniería Industrial de la UTN Buenos Aires. Desde el viernes pasado es, además, campeón del mundo sub 23 en vóley masculino, luego del triunfo argentino frente a Rusia en el mundial disputado en Egipto. Este fue el primer título en la historia para un seleccionado argentino en dicho deporte.

Arduino practica vóley desde los 8 años, cuando su tía lo llevó a jugar a un club barrial. “En el 2010, con 14 años, pasé a Vélez Sarfield. Al principio era un juego, pero después lo empecé a tomar con un poco más de seriedad y me profesionalicé”, comentó el estudiante.

En 2011, fue convocado a participar de la selección premenor: “Allí empecé a entrenar con otros chicos, los mejores del país. Y con profesionales que hacen hincapié en la nutrición, la psicología, la preparación física”, explicó.

Arduino participó vistiendo la camiseta nacional en los campeonatos sudamericanos de 2011, 2013 y 2015. Este es el primer mundial para el estudiante. “Jugamos una serie de amistosos en Brasil, previos al campeonato, que nos indicaban que íbamos por buen camino”. Comenzada la competencia, el seleccionado nacional logró derrotar a Irán, uno de los equipos más competitivos del certamen, y, pese a no conseguir una victoria, tuvo un muy buen desempeño contra el seleccionado ruso, equipo que finalmente vencerían en la final.

El estudiante confesó que cuando se consagraron campeones “lo primero en lo que pensas es en la familia y en los amigos, que me bancaron y me alentaron a esforzarme. También pensé en mi viejo, que tuvo unos problemas de salud previos a este campeonato, y en algún momento dudé si viajar o no”, aseguró.

Arduino estudió en la Escuela Técnica Luis Huergo. Desde los últimos tres años del colegio secundario combinó el estudio con el entrenamiento deportivo: “Tuve que hablar con las autoridades para poder seguir entrenando, porque una semana al mes tenía que viajar para concentrar. Incluso muchos profesores me recomendaron que eligiera entre estudiar o hacer deportes, por la exigencia del entrenamiento. Afortunadamente, aprobé todas las materias, fui escolta de la bandera por mi desempeño académico, y eso me motivó a seguir estudiando y jugando”.

De allí se recibió de técnico mecánico, y con esa experiencia ingresó a la UTN Buenos Aires, donde cursa la carrera de Ingeniería Industrial. El joven campeón explicó que eligió la Universidad “porque en la UTN se recibió mi tío y estudió mi papá. También estudiaron compañeros del colegio técnico”.

Entre las razones de esta elección, destacó “la organización” “el trato con los profesores. Los docentes no me regalaron nada, pero no me pusieron trabas”, reconoció Arduino, quien ya cuenta con más de una decena de materias aprobadas y un buen promedio.

Hay muchos valores del deporte y el estudio que se comparten o se complementan, -comentó-. Un ejemplo es el trabajo en equipo. En lo deportivo, es muy importante y aunque quizás uno no comparte opiniones o formas de ver las cosas con todos, sí se trabaja en función de un objetivo común. Otro ejemplo es el de no aflojar cuando algo no sale; yo tuve compañeros que ante el primer parcial reprobado dejaron materias, y creo que para quienes entrenamos deportivamente frustrarse de vez en cuando es más natural. Me gustaría visibilizar esos valores”.

 

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