El voley argentino pierde un pedazo de historia: Chau Club de Amigos

Por @SantiagoGabari Nunca imaginé ser creador de un sitio web de vóleibol y mucho menos tener que escribir algo de lo cual no hubiera querido sentir ganas de escribir, sino necesidad. Se acabó el verso de la fusión entre Club de Amigos y UNTreF Vóley. El conjunto de Palermo ya emitió sus telegramas de despido y solo mantendrás algunas responsabilidades hasta mitad de año con el fin de perjudicar lo menos posible a algunos chicos. Se van 32 años de historia del voley argentino. Se termina de ir otro campeón de la Liga Nacional, otro campeón Metropolitano. Chau, Club de Amigos.

Fue en 1986, mismo año en que llegué a este planeta, que Club de Amigos comenzó a competir en la Federación Metropolitana de Vóleibol (FMV). Y tan solo 4 años después, a fines del 90, logró el ascenso a la División de Honor.

Corría todos los fines de semana por esos pasillos interminables bajo el rayo del sol, tomaba una merienda con Guaymayén y Cepita junto muchos otros nenes que cuando podía se sumaban por la noche a ver un poco de voley. Eran solo los inicios del fuerte crecimiento de la disciplina, allá a mediados de los 90.

Se sucedió la aparición de la Liga Argentina de Vóleibol en la temporada 95/96, un par de subcampeonatos (98/99, 00/01) y la creación de la ACLAV en 2003 con Club de Amigos como socio fundador. Su estrella grande llegó en la temporada 2005/06, cuando se consagró campeón de la Liga Argentina ACLAV con Carlos Getzelevich de DT y algunos nombres tales como Demián González, Marcus Eloe, Rodrigo Quiroga, Hugo Conte, Marcos Domínguez, Nacho Forastiero y Lucas Ocampo, entre otros.

Pero todo es una putada. Todo tiene un final. Todo termina. Se va otro campeón de la Liga, como ya pasó con muchos. Algunos se mantienen en la FMV. Pero otro ni eso. Se va otro formador de jugadores y sepan, tengan claro, que si al ínfimo reclutamiento de pibes le seguimos sumando estas medidas, nos vamos a quedar sin voley. Al menos del bueno, del que queremos ver y consumir.

Alguna vez Club de Amigos dejó la Liga porque los presupuestos post llegada de Mario Pergolini y Marcelo Tinelli eran muy altos. Okey, bárbaro, bueno reconocer las limitaciones. ¿Pero jugar el Metro cuánto presupuesto significa?

Pablo Rico, entrenador a cargo y asistente de Juan Manuel Barrial en UNTreF, fue el despido de la Universidad que derivó en la renuncia de 7 jugadores y del PF, que también llegaba desde CdA para facilitar la fusión. Una fusión mentirosa que desde el día cero fue poco clara y aliciente de futuro. Pablo Rico ya fue notificado con telegrama que no sigue en Club de Amigos. El otro entrenador de Club de Amigos, Nicolás Peloso, podrá entrenar durante febrero a los chicos que tienen posibilidades de jugar el Metropolitano en otros clubes, para que no pierdan ritmo. Y de estos pibes, quienes tienen techo pago por el Club, podrán mantenerlo hasta mitad de año para no poner en riesgo su permanencia en la División de Honor FMV.

Como sea que la cuenten, esta medida de la dirigencia de Club de Amigos es una patada en los huevos. Y no me importa que alguno se moleste por el vocabulario. No es la pérdida de un par de puestos de trabajo y de un suelo para que entrenen un par de pibes, es mucho más que eso. Es una patada en los huevos para todo el vóleibol argentino.

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