[EXCLUSIVO] Daniela Bulaich: “¿Hasta cuándo voy a seguir sin jugar? No le hice nada a nadie”

Por @SantiagoGabari – Daniela Bulaich responde por whatshapp. Confirma que puede atender. No levanta el tubo, ya no se usa. Desliza su dedo sobre la pantalla y atiende el llamado: “Hola, ¿cómo estás?”, se escucha. Su voz está desanimada, como quien no quiere la cosa. “Perdón que no pude hablar antes, estaba en el cine mirando Coco, para seguir llorando”. Está golpeada.

“Yo lo único que deseo es jugar al vóley. Boca me formó. Jugué 11 años y también di todo por el club y lo representé siempre de la mejor manera que pude”, escribió Daniela Bulaich, en unas pocas líneas, en su perfil de Facebook. El dolor que siente es grande, la decepción es infinita y su tiempo fuera de las canchas es cada vez mayor.

-Daniela, ¿cuál es la situación en este momento?
En este momento lo único concreto es que no juego. Apoyo a las chicas de San Lorenzo desde afuera. Estoy feliz de la decisión que tomé. Estoy cómoda y bien con el grupo y el cuerpo técnico, me brindan apoyo y buscan formas de destrabar la situación sin generar conflicto. Seguir en San Lorenzo es una decisión mía y espero que se solucione. Por otro lado estoy muy agradecida a toda la gente que por mensaje o redes sociales me brinda su apoyo para que no baje los brazos. Pero sigo sin jugar. ¿Hasta cuándo? ¿Por qué? No le hice nada a nadie.

Ella misma se pregunta, en voz alta y hacia adentro, todo el tiempo. No hay otra cosa en su cabeza que no sea volver a jugar. Ir al cine, ver a alguna amiga. Todas excusas para seguir… ¿Hacia dónde? ¿Para qué?

-La última competencia oficial fue el título que conseguiste con Boca en la División de Honor. Desde ahí ¿cómo y dónde te entrenas?
Fue una noche hermosa, con muchas emociones. Para ese entonces no imaginaba todo esto. Me cuesta entender todavía que esté pasando esto, que hayamos llegado hasta acá. Desde diciembre no me entreno porque no tengo más vínculo con Boca. Es muy triste que haya empezado la Liga y mirarla desde afuera. No quiero el pase libre, no quiero que Boca firme y me deje ir gratis, quiero un pase acorde al mercado. Solo eso pido. Estoy decepcionada por esta situación.

-¿Cuándo y por qué decidiste dejar el club donde pasaste 11 años?
Llevo muchos años en Boca, tenía 9 años cuando vine por primera vez. Son muchos años, la mitad de mi vida, toda mi adolescencia. ¿Alguien sabe lo que significa eso? ¿Alguien piensa que una decisión así es fácil? Lo maduré y pensé durante varios meses, fue una decisión totalmente personal. A mediados de octubre se lo conté al entrenador (Eduardo Allona) para que puedan buscar con tiempo alguien que me reemplace en la Liga. Pero a las chicas no se los conté porque estábamos jugando muchas cosas importantes en el Metropolitano.

-¿Cómo reaccionó el técnico? ¿Qué postura tomó el club?
Lo primero que hizo Boca, el “Tuco” (Allona) y un directivo, fue preguntarme qué necesitaba para quedarme, pero realmente no había nada que me puedan ofrecer. No era una cuestión de contrato, de plata, y era una decisión que yo ya tenía tomada cuando lo comuniqué.

-Suponemos que esperabas poder cambiar de club sin problemas.
Nunca pensás que puede pasar lo peor. San Lorenzo se enteró de mi decisión y me hizo un ofrecimiento que primero le interesó más a mis padres y después me fue gustando a mí, porque yo venía de jugar el Mundial con varias chicas de San Lorenzo y pegamos muy buena relación. Pero pienso que ante cualquier oferta me hubiera pasado lo mismo. No es fácil dejar el lugar de uno.

-Para los que no saben, desde el instante que aparece un tercero las negociaciones se hacen de club a club, ¿verdad?
Sí, claro, porque el pase pertenece a un club, en este caso a Boca. Para jugar en otro equipo se transfiere el pase. Y eso buscaron los clubes. A fines de diciembre se pusieron en contacto pero no llegaron a ningún acuerdo, como sucede al día hoy. En algún momento surgió la opción de un intercambio de jugadoras, pero la jugadora de San Lorenzo que pedía Boca no quería cambiar de club. Y la otra opción fue una cifra de dinero que ya se hizo pública y que no existe ni siquiera en la Liga Masculina, donde las cifras son abismales en comparación con el voley femenino. Pese a que San Lorenzo no estaba dispuesto a poner ese dinero se iba a hacer porque mi papá, buscando lo mejor para mí, iba a hacer un esfuerzo económico para destrabar el pase. Pero cuando ya se había depositado parte del dinero, los directivos de San Lorenzo se enteraron que daban el pase provisorio y no definitivo. Es decir, una especie de préstamo. Obviamente se cayó el acuerdo.

-¿Y entonces?
Entonces acá estoy. Saliendo de mirar Coco, como dije, para seguir llorando.

 

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