ENARD: Para recibir una beca ahora vale el pronóstico de medalla

DIARIO CLARÍN, Sábado 5 de Enero 2019 – Si hasta el año pasado sólo recibían ayuda quienes habían obtenido un logro deportivo de nivel, el nuevo sistema del Ente permite la ayuda hasta los Juegos Panamericanos de Lima 2019 por una predicción de un podio.

A la hora de elaborar su sistema de becas, el ENARD apeló a la meritocracia como núcleo filosófico compartido por la enorme mayoría de estos regímenes en el mundo. Es decir que sólo hay becas si hay un logro deportivo y cuanto mayor es éste, mayor es la beca. Punto final.

Pues bien, el cambio de año trajo la sorpresa de que el ENARD decidió modificar el paradigma: ahora habrá lugar para que “un pronóstico de medalla”, subjetivo por cierto, permita tener acceso a una beca.

Esta modificación radical en el nuevo Sistema de Otorgamiento de Becas 2019, que dispuso un promedio de 31 por ciento de aumento para los atletas y entrenadores becados, no es la única ni mucho menos.

Por caso, todo aquel que se clasifique a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 recibirá una beca, lo que no pasará con quienes ganen la plaza para los Juegos Panamericanos de Lima 2019, quienes además deberán cumplir con otros requisitos.

Este nuevo sistema menos meritocrático para obtener becas se revisará luego de Lima 2019 con los resultados puestos y a partir de ese momento surge la incógnita sobre qué seguirá en el futuro y si habrá o no reducción de la cantidad de becas de menor valor.

Para llevar adelante este nuevo paradigma, en septiembre cada federación deportiva realizó su pronóstico de logros de sus deportistas, con la meta puesta en Lima 2019 y en Tokio 2020.

Esa idea debió ser revalidada en los últimos días de 2018 por los dirigentes y por los cuerpos técnicos con los distintos equipos técnicos del ENARD: paralímpicos, deportes de equipo, de pelota, náuticos, de combate, individuales por marca y de predominio energético (por ejemplo, atletismo, natación y triatlón) e individuales de predominio técnico, como gimnasia, bowling y tiro.

El nuevo sistema tiene tres focos: Tokio, Lima y los jóvenes. Si antes un deportista recién recibía una beca del ENARD cuando al fin llegaba a un logro, financiado por su familia, sponsors o la Municipalidad de su pueblo, ahora surgió una segunda variable: el pronóstico o la predicción. Es que se supone que un atleta se prepara seriamente para un logro que aún no obtuvo pero que sus resultados permiten prever que lo puede conseguir.

La beca de Excelencia Olímpica o Paralímpica aumentó de 37.260 a 48.500 pesos (30%) y está destinada a medallistas en Río 2016, con el logro revalidado en el último Mundial, por lo que Paula Pareto seguirá en este rubro pero no los Leones, que no se subieron al podio en Bhubaneswar 2018.

La de Proyección Olímpica o Paralímpica, que subió de 25.875 a 34.000 (31,4%), ya no será para quien haya obtenido diploma olímpico o un podio mundialista sino para el atleta o el equipo cuyos resultados permitan pronosticar “condiciones objetivas de podio” en Tokio 2020. Mientras que aquel clasificado a los Juegos sin predicción de medalla recibirá 15.000 pesos.

Para obtener una beca de Excelencia Panamericana o Parapanamericana, que ascendió de 16.560 a 22.000 pesos (32,8%), ya no alcanzará con ser campeón panamericano o un logro igual o superior sino que ahora entrará en juego también el “pronóstico de medalla dorada en Lima 2019”. Algo lógicamente alcanzable para un campeón reciente.

Y para una beca de Proyección Panamericana o Parapanamericana, que aumentó de 11.500 a 15.000 pesos (30,4%), además de ser medallista en un campeonato de ese orden, ahora deberá tener“pronóstico de podio en Lima 2019”.

Un cambio vital sucedió con la beca Sudamericana o Parasudamericana, que subió de 8.280 a 11.000 pesos (32,8%). Además de lograr una medalla en un campeonato de ese nivel, el atleta o el equipo la cobrará sólo si se clasifica a los Panamericanos. O sea que no alcanza con haber ganado la plaza para Lima 2019 para estar becado. Al menos por ahora, porque el Directorio del ENARD está en todo su derecho de disponer becas especiales para todo clasificado.

En cuanto a los entrenadores y auxiliares de alto rendimiento, sus becas aumentaron un promedio de 31,9 por ciento con los mismos objetivos en la mira.

La beca Olímpica o Paralímpica de un director técnico nacional, reservada para quienes están en el top 8 mundial a nivel individual o de equipos, subió de 41.400 a 55.000 pesos (32,85%); la de un entrenador nacional, de 27.600 a 36.000 (30,4%); y la de un auxiliar técnico, de 13.800 a 18.000 (30,4%).

La beca Panamericana o Parapanamericana de un director técnico nacional, reservada para quienes están en el top 4 de ese nivel en deportes individuales y en el top 3 entre equipos, ascendió de 27.600 a 36.000 pesos (30,4%); la de un entrenador nacional, de 19.320 a 26.000 (34,6%); y la de un auxiliar técnico, de 12.420 a 17.000 (36,9%).

Y la beca Sudamericana o Parasudamericana de un director técnico nacional de otros deportes clasificados a Lima 2019, Tokio 2020 o Beijing 2022, escaló de 19.320 a 26.000 pesos (34,6%); la de un entrenador nacional, de 13.800 a 18.000 (30,4%); y la de un auxiliar técnico, de 11.040 a 14.000 (26,8%).

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