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San Juan, 4 medallas olímpicas en voley y una cantera inagotable de cracks

El primer estallido surgió en los `40 con torneos amateurs que se disputaban en las calles. Pero la historia grande comenzó en 1968 con la fundación de la Federación Sanjuanina de Voley: llegaron los torneos, participaciones en la Selección y el desarrollo de una verdadera potencia llamada Obras Sanitarias. Informe de Tiempo de San Juan.

Tiempo de San JuanEn la calle, con árboles que servían de postes, o en la profundidad de una pileta. En el `88 con Raúl Quiroga en Seúl o en Tokio 2020 con Bruno Lima, Federico Pereyra y Matías Sánchez. En cualquier lugar o tiempo, el voley siempre fue el fenómeno silencioso que marcó grandes hitos del deporte de San Juan. Cuatro medallas olímpicas y una cantera inagotable de cracks que no se detiene desde la década 1968, cuando seis clubes le dieron vida a la Federación Sanjuanina de Voley y empezó la historia grande del deporte que hoy hace cumbre en Argentina.

Entre 1945 y 1950 unas 300 personas formaron parte del primer gran estallido del voley sanjuanino. Eran 30 clubes amateurs los que animaban los torneos barreales que se organizaban en plena vía pública, con los accesos a las calles cortados y árboles que se transformaban en postes para sostener las redes. Era todo muy amateur, pero muy popular. “Era furor en esos años. Pero como no estaba regulado federativamente, aquellos campeonatos desaparecieron al poco tiempo”, confiesa Hernán Torres Lobato, el único dirigente con vida de la primera comisión directiva que tuvo la Federación Sanjuanina de Voley.

Fue justamente el organismo que nació en una pequeña vivienda de calle 25 de Mayo, frente al Parque, el que volvió a impulsar la disciplina en toda la provincia. El 6 de noviembre de 1968, por iniciativa del profesor Nicolás Moreno, integrante del Centro Deportivo de la Facultad de Ingeniería, seis clubes se unieron para darle un marco legal a un deporte que lo pedía a gritos. Obras Sanitarias, Colón Juniors, Huazihul Rugby Club, Universitarios, Comunicaciones y Los Andes fueron las entidades que estuvieron presentes en aquella noche histórica de Asamblea.

De ahí en más, el voley local comenzó a escribir su historia grande. En 1970, San Juan participó en su primer Campeonato Argentino en femenino y masculino, y empezó a acortar la brecha con potencias como Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. Más tarde se dio otro paso memorable con la consagración de Obras Sanitarias en el Campeonato Argentino de Clubes. Eso fue en diciembre de 1982, cuando el equipo sanjuanino se impuso frente a Obras de Capital Federal que tenía entre sus filas a Hugo Conte, medallista olímpico y papá de Facundo, bronce en los Juegos de Tokio.

Desde la época del ´80, cuando la cantera sanjuanina empezó a dar sus primeros frutos, la Provincia tuvo una participación muy activa a nivel local e internacional. “La actividad y competencia ayudó mucho al crecimiento de la disciplina. Todo fue fruto de mucho esfuerzo, cada comisión y persona que pasó por la Federación y clubes puso su granito de arena para que todo avanzara”, cuenta López Lobato, quien estuvo al frente de la entidad por 14 años.

Actualmente en San Juan hay 1.111 jugadores federados en masculino femenino. Todos están distribuidos en los 17 clubes afiliados a la FSV: Universidad Nacional de San Juan, Obras Sanitarias San Juan, Banco Hispano, UPCN, Unión Vecinal de Trinidad, Richet y Zapata, Racing de Jáchal, Unión Vecinal Villa Sarmiento, Municipalidad de Chimbas, Municipalidad de 9 de Julio, Sindicato Empleados de Comercio, Ausonia, Complejo Deportivo Barrionuevo, Club Atlético Marquesado, Unión de Amigas por el Voley, Maxi Fem y Huazihul.

Tres de las instituciones locales participan en toreos nacionales: UVT, Obras y UPCN en la Liga de Vóleibol Argentina. El “Gremial”, clave en la historia reciente del deporte sanjuanino, suma 22 títulos y dos medallas de bronce en el Mundial de Clubes en sus 14 años de vida, marcando un hito a nivel local y nacional.

Eso no hace más que demostrar el poderío del vóley sanjuanino. Tanto UPCN, como Obras y UVT, generan competencia y motivan a que más chicos quieran ser parte de este proceso. Pero además de los jugadores, que son los protagonistas dentro de la cancha, también hay un soporte dirigencial que hace posible esta realidad. Juan Galeote fue una persona que trabajó mucho por el vóley, y llegó a tener presencia nacional al dirigir la Federación del Vóleibol Argentino”, explica Pablo Lueje, presidente Federación Sanjuanina de Voley.

UNA CANTERA INAGOTABLE DE CRACKS Y UN MONTRUO LLAMADO OBRAS

Son casi 40 los sanjuaninos que vistieron la camiseta de la Selección Argentina de Voley en menores, juveniles y mayores en los últimos 50 años. Los primeros registros indican que fueron los hermanos Alicia y Richard Aguiar, ambos surgidos en Obras, los primeros en integrar el combinado albiceleste. Después aparecieron Mónica Rodrigo, Enrique Valle, Carlos León, Juan Martín Flores, Sergio Di Salvo, Manuel Quiroga, Leonardo Wiernes, Fabián Barrionuevo, Alejandro Barrionuevo y Jorge Elgueta.

Del 2000 en adelante, resaltaron los nombres de Federico Pereyra, Gastón Tissera, Marian Márquez, Alejandro Spajic, Lucía Bergé, Facundo Hehn, Rodrigo Quiroga, Matías Sánchez, Bruno Lima, Alejandro Toro, Ramino Nielson, Juan Bucciarelli, José Graffigna, Gomzalo Quiroga, Candelaria Herrera, Nicolás Lazo, Manuel Armoa, Micaela Tassara y Daniela Nielson.

Raúl Quiroga en la Selección Argentina Medalla de Bronce en Seúl 1988

Justamente cuatro de ellos integraron las dos camadas que le dieron las dos únicas medallas al vóley argentino: Raúl Quiroga formó parte de los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, y Sánchez, Lima y Pereyra participaron de Tokio 2020. Lima, de hecho, fue el máximo anotador de toda la competencia. Además, en Japón también estuvieron Cande Herrera y Fernanda Pereyra, ex jugadora y entrenador de UPCN San Juan Vóley que representó al país junto a Ana Galay (beach voley).

Mucho de esta cantera inagotable tiene que ver el monstruo llamado Obras, institución que se fundó en noviembre de 1937 con la natación como deporte “madre” y en 1968 dio inicio con el voley, convirtiéndose en la disciplina estrella en sus casi 83 años de vida. De allí surgieron la mayoría de los voleibolistas que llegaron a una Selección: el caso de los Quiroga, Sánchez, Lima, Barrionuevo y Wiernes. Muchos de ellos también fueron olímpicos.

El resto se formó en Unión Vecinal de Trinidad, Ausonia y Universidad Nacional de San Juan, entre otros, pero también en alguna oportunidad tuvieron paso por Obras. Por ejemplo, Federico Pereyra, medallista olímpico, se inició en la UVT pero con la “Gotita” debutó en la Liga Argentina cuando apenas tenía 15 años.

“La medalla es importante para todos, pero el hecho de que tres de los representantes sean de una misma institución tiene un valor agregado muy alto. Obras, en particular, lleva 40 años con esta tradición de tener jugadores en la Selección Argentina. Hoy llegó a un momento en el que puede decir que tres medallistas son del club. Por eso San Juan y Obras son la cuna del voleibol argentino, lo digo orgullosamente”, comenta Chiqui Wiernes, integrante de la Selección Argentina que participó de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984.

EL POR QUÉ DEL FENÓMENO DEL VOLEY EN SAN JUAN

No solamente Obras, sino la mayoría de los clubes de San Juan está trabajando muy bien en la parte formativa de los chicos. Un ejemplo de esto es que todos los técnicos son profes de Educación Física, entonces esto le da una gran carga a sus prácticas y el entrenador cumple el verdadero rol de desarrollador”, “Chiqui” Wiernes, exjugador y entrenador.

“Tiene que ver con que al sanjuanino le gusta el deporte. El voley se instaló desde siempre, eso llevo a que haya clubes históricos y que se practique en las escuelas. Hemos tenido también suerte de tener buenos profesores y que ahora exista un altísimo apoyo del Estado. Eso hay que aprovecharlo y ojalá que, a partir de estas tres medallas, tengamos más chicos en las canchas”, Pablo Lueje, presidente Federación Sanjuanina de Voley.

“Me parece que es porque los chicos están jugando todo el día. En Obras, los chicos se la pasan todo el verano e invierno jugando en la canchita, que es chiquita y está como envuelta en alambrado. Eso permite que trabajen mucho la técnica, los movimientos y remates. Además, San Juan siempre ha tenido muy buenos entrenadores”, Hernán Torres Lobato, expresidente de la Federación Sanjuanina de Voley.

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