Obras de San Juan, de la expectativa a la realidad

Por @SantiagoGabari Obras de San Juan, referente del vóleibol argentino y una de las históricas cunas de jugadores, logró romper la barrera de la expectativa para ser una realidad. El título de Copa ACLAV le permite pararse en un lugar que hace 18 años no vivía. Desde su regreso a la Liga de Vóleibol Argentina genera más expectativa de lo que realmente termina haciendo. Sin embargo, esta vez, el panorama parece ser otro: “Hemos podido apuntalar varios aspectos de la estructura y generar una identidad de equipo”, sostiene su DT, Juan Manuel Serramalera.

Volvieron a casa Gonzalo y Rodrigo Quiroga. Pasó José Luis González, figura de la Selección. Matías Sánchez y Bruno Lima. Nada. Nada cambió. La expectativa, puesta siempre alta, quedó trunca. La semifinales de la temporada 2014/15 quedaron lejos. Los Daniel y Raúl Quiroga, los Leo Wiernes, Alejandro Barrionuevo, Jorge Elgueta, entre otros, quedaron allá atrás. Las generaciones de logros deportivos no se sucedieron. Pero tal vez, ahora, la historia haya empezado otra etapa.

Es innegable que el arribo de Serramalera, hombre de experiencia internacional y asistente de Raúl Lozano, tuvo un impacto fuerte dentro y fuera de la cancha. Hemos podido apuntalar varios aspectos de la estructura y generar una identidad de equipo. De un tiempo a esta parte cada uno de los dirigentes viene dando pasos hacia adelante y todo eso se refleja en el día a día, donde los resultados suman y se genera una sinergia que es muy importante.

Obras, que en ligas pasadas siempre remo detrás de su clásico UPCN, Bolívar y Lomas, por momentos de Ciudad también, ahora mira el paisaje desde arriba, sólo por detrás de Las Águilas, a quién llevó a Tie Break en el primer cruce de la Fase Regular. Esta nueva versión es un equipo con un side out muy alto. Cuenta con un armador que sobresalió en todas las categorías de base y año a año madura entre los lungos; Matías Sánchez está haciendo diferencia. Tiene un potencial de ataque distintivo liderado por la calidad técnica de Rodrigo Quiroga y un tridente extranjero de un alcance que estremece: el opuesto Jesús Herrera 3.65 de altura, Osniel Melgarejo 3.58 y Jonadabe Carneiro 3.55. Pero no sólo eso, conceptualmente su juego hace base en el servicio para presionar y marcar diferencias en bloqueo y contraataque.

Tenemos la ventaja de tener a los dos mejores bloqueadores de posición cuatro de toda la Liga y eso reditúa en el peso que el atacante siente a lo largo del partido. Todavía ningún opuesto nos pudo lastimar y si en algún momento lo hicieron fueron los puntas los que no respondieron. En la red tenemos a Melgarejo y Quiroga que van muy alto y prolijos. Y cuando está Mati (Sánchez, 175 cm) adelante tenemos tres saque seguidos que lastiman mucho y provoca que el rival juegue lejos de la red“, sostiene Serramalera, convencido del equilibrio que tiene su equipo.

Pero la clave del éxito no es absoluta, mucho menos aún cuando el éxito no es tal. Obras logró reubicarse en un lugar que la historia exigía en voz baja y el sentimiento imponía por sobremanera. Para Serramalera, la clave pasa por la identidad: “Se construyó una identidad de equipo y los jugadores entendieron y desarrollaron muy bien los sistemas de juego. Obras juega bien al vóley, porque supieron incorporar cómo jugar cada una de las pelotas y eso da herramientas para superar cada adversidad. Cuando entrás en un problema tenés que saber desde dónde retomar, y acá los chicos lograron captar eso. Nosotros volvemos a las bases, a los sistemas de defensa, a la parábola en el armado, al side out, y volvemos a estar en partido“, le explicó Juan Manuel a Voley Plus.

Gran parte de esa identidad tiene que ver con los históricos, con el amor por la camiseta y, acá sí, nuevamente, florece la historia. El peso específico de un Mati Sánchez, de un Quiroga, es importante. Este último, en su rol de capitán, lleva el estandarte: “Rodrigo está muy bien. Es un capitán que está haciendo las cosas de modo excelente. Tira del caballo constantemente, entrena a full todo el tiempo, exige a los compañeros… Rodrigo en este Obras es fundamental, en todo sentido. Porque en el juego te permite tener dos receptores y además está en un momento que hace mucho no atravesaba. La madurez de tantos años en el exterior y atravesar momentos duros y felices le permitieron capitalizar todo en un equilibrio que hoy vuelca en pos del equipo y del grupo. Creo incluso que puede aportarle mucho a la Selección Argentina, es un jugador que si mantiene este nivel, en determinado rol puede ser muy importante“.

A falta de 7 partidos para completar la Fase Regular, con Sudamericano de Clubes mediante -un hecho histórico para el Obras-, Serramalera confía en que aún pueden dar mucho más: Tenemos un margen para seguir evolucionando en algunos aspectos. En lo individual estamos muy bien y en lo colectivo transitamos algunas situaciones que nos permitieron crecer. El equipo aprendió a transitar en unidad, a saber cómo, cuándo y dónde debe responder cada uno y eso eleva el potencial”.

Para Juan Manuel, en lo personal, el título de Copa ACLAV Argentina y este presente con Obras no pasará desapercibido: “Era un desafío grande dirigir a Obras y estoy feliz por tener esta oportunidad. Estoy orgulloso de poder escribir una pequeña parte de la historia de este club con tanta jerarquía, con tantos años de historia. Se que para la gente de San Juan y de Obras es muy importante y hoy estar en un equipo de punta en Argentina es algo que disfruto mucho porque hace años solo es para dos equipos”.

El tiempo dirá, entonces, dónde termina esta nueva página de Obras de San Juan, que parece firme en su idea de juego y en su agresividad a la hora de salir a buscar los 3 puntos.

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