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La Mitad+1 de los clubes de la Liga ACLAV están en deuda

La catástrofe sanitaria mundial por el coronavirus COVID-19 ha provocado un sinfín de complicaciones laborales y, en consecuencia, económicas. Pero en la Liga de Vóleibol Argentina los que están en deuda son los que arrastraban complicaciones. Para destacar la administración de UPCN, Ciudad, River y Puerto San Martín, que tienen al día a sus trabajadores.

Contrario a la lógica que podría suponerse y que incluso algunos medios han aplicado a la realidad que atraviesan los equipos de la Liga de Vóleibol Argentina, la situación económica de cada una de las plazas está lejos de ser responsabilidad del coronavirus COVID-19, lo cual deja en evidencia las administraciones de cada uno de los modelos en una Argentina que nunca es fácil y en una estructura del vóleibol argentino que necesita replantearse.

Solo 4 equipos de la LVA que organiza ACLAV, que no exige ni contratos ni libre deuda a los clubes, están al 20 de abril al día con sus planteles. Durante la primera quincena de abril, tanto UPCN San Juan Vóley, Ciudad de Buenos Aires, River Plate y Puerto San Martín han abonado los salarios del mes de marzo completos. Cada cual con su modelo y objetivos en Liga, que hace sin dudas al presupuesto, ha podido cumplir administrativamente con sus obligaciones económicas.

Los equipos que a la fecha no están al día transitan realidades diferentes, pero todos con inconvenientes preexistenes a que se paralice toda la República Argentina.

De los seis clubes restantes, el caso de Obras de San Juan es el menos grave respecto de las necesidades que atraviesa cualquier trabajador. El Obrero adeuda solamente el mes de marzo y el diálogo y apoyo entre las partes es permanente. La situación salarial sufrió alguna demora que alcanzó los 3 meses de deuda en el mes de febrero, fecha en la que el plantel fue puesto al día.

Tal vez la mayor sorpresa pasa por cuenta de Bolívar, que no suele tener mayores problemas. El último pago recibido fue en enero, por lo que se acumulan dos meses sin contar el corriente abril. En condiciones normales cierra cada temporada al día.

Monteros de Tucumán, que atravesó serios problemas durante toda la Liga, llegó a un acuerdo con el plantel y ya entregó cheques a cobrar hasta el mes de Septiembre. Sería en ese momento que la deuda quedaría saldada. Especial atención, amén de la devaluación, que los cheques después no seas rechazados por falta de fondos. La comunicación también es permanente.

A lo largo de la temporada los dos equipos que mayores problemas mostraron, incluso desde apenas iniciada la Liga, fueron Gigantes del Sur de Neuquén y Ateneo Mariano Moreno de Catamarca. Los dos casos se hicieron públicos por decisión de los jugadores, que pasaron las fiestas navideñas sin salario pese a las falsas promesas de la clase política y de los dirigentes.

En Neuquén, a algunos de Gigantes les llegaron a deber 3 meses de sueldo. Mientras jugaban los Playoff tuvieron que reforzar su reclamo público. Por estas días solo se adeuda marzo y la promesa de pago la ataron a la cuarentena. Y dato extra: esta temporada no tuvo cubanos por la Federación de dicho país le cortó las alas por deuda dolarizada que aún mantiene de la pasada Liga.

En Catamarca las relaciones están totalmente rotas. Cuando hay respuestas son promesas de pago que ya se incumplieron infinidad de veces. Hay jugadores de Ateneo que llegaron a cobrar mitad de enero, otros ni siquiera eso. El reclamo ya es desesperado y no se descarta llevar el caso a juicio.

En este contexto económico de país hay que felicitar a cada uno de los clubes que pandemia incluida pudieron pagar los salarios de marzo, que sería el primer mes claramente afectado por el coronavirus. Y como bien dicen con orgullo en Puerto San Martín: “Nosotros no le debemos nada a nadie, nunca. No prometemos nada que no tengamos la seguridad de que lo podemos afrontar. Para algunos tal vez es poca plata en comparación con otras plazas, pero transitamos la Liga sin deudas”.

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